La compañía ha sido tajante en su decisión: no aceptará solicitudes de mujeres saudíes que deseen trabajar como azafatas. Esto se debe a la naturaleza conservadora de la sociedad saudí.
Se acalla así la polémica suscitada las últimas semanas en este país acerca del trabajo de las mujeres en los aviones de dicha aerolínea, en las que las azafatas, todas extranjeras, no se ponen el velo islámico o “hiyab” según las normas aplicadas en el reino árabe.
El director de la aerolínea, Jaled al Melhem, ha dicho sin embargo que piensan dar empleo a mujeres saudíes en trabajos administrativos, donde se impone la separación entre sexos.