Al-Waleed bin Talal bin Abdul Aziz Al-Saud (vaya un nombrecito), príncipe saudí, se ha comprado un flamante Airbus A380 que le costará 160 millones de libras (unos 215 millones de euros).
Este hecho pasaría prácticamente desapercibido de no ser porque la pintura del avión será un poquito… peculiar.
El príncipe ha ordenado que se le diera una capa de pan de oro por valor de 30 millones de libras (unos 40 millones de euros). Pero los lujos no terminan aquí.
El avión dispondrá de un comedor para catorce comensales con cortinas simulando las carpas del desierto. También dispondrá de una sauna con jacuzzi provisto de sensores que impedirían al agua desbordarse en caso de encontrarse en zona de turbulencias.
El príncipe también ha pedido que instalen un cine en la planta superior. El cine estará ambientado en el desierto para sentirse como en casa. Además dispondrá de un gimnasio y varias habitaciones.
Su dormitorio personal será el más lujoso e imitará una tienda de beduinos.
En total se gastará los 215 millones del A380 más otros 120 millones de euros en acondicionarlo “a su gusto”.
Fuente: La Vanguardia.